Tus seguidores no son tuyos. Tu lista de email sí.
Los seguidores los administra la plataforma. La lista de email la administrás vos. Esa diferencia cambia todo.
En 2019, muchos negocios que habían construido su audiencia en Vine desaparecieron con él.
No hicieron nada mal. La plataforma simplemente cerró.
Esto no es un ataque a las redes sociales. Las uso, me funcionan y las recomiendo. Pero hay algo que nadie te dice cuando arrancás a construir tu presencia en internet:
Esos seguidores no son tuyos. Son de la plataforma.

El problema de construir sobre terreno ajeno
Cuando tenés 10,000 seguidores en Instagram, no tenés una audiencia propia. Tenés acceso a esa audiencia mientras la plataforma te lo permita y mientras el algoritmo decida mostrarte.
Y eso cambia. Todo el tiempo.
Meta modificó sus reglas de alcance orgánico varias veces en la última década. Lo seguirá haciendo, porque su negocio no es ayudarte a llegar gratis a tu audiencia. Su negocio es vender publicidad.
Eso está bien. Solo hay que entenderlo.
La lista de email funciona diferente: la construiste vos, la tenés vos y se va con vos. No hay intermediario que decida cuántos de tus suscriptores ven tu mensaje.
Los números que hacen pensar
El email tiene una tasa de apertura promedio de entre 20% y 35%.
¿Cuántos de tus seguidores ven tus posts orgánicos hoy? Generalmente entre 3% y 8%.
Y hay otra diferencia más importante: alguien que está en tu lista demostró interés activo. Se suscribió. No solo te siguió de pasada mientras scrolleaba.
Esa diferencia de intención se nota en ventas.
“Pero empezar una lista es complicado”
No más complicado que aprender a editar Reels.
Hay herramientas como Mailchimp, MailerLite o ConvertKit con planes gratuitos para empezar. En una tarde, podés tener un formulario funcionando.
Lo que sí requiere trabajo es el lead magnet: algo de valor real que ofrezcás a cambio de la suscripción.
Sin eso, nadie se suscribe porque sí. Y tiene todo el sentido del mundo.
Lo que sí importa cuidar: la deliverability
De nada sirve tener una lista grande si los correos terminan en spam.
La deliverability se mantiene bien cuando:
- Enviás solo a personas que realmente se suscribieron
- No comprás ni alquilás listas (nunca)
- Limpiás la lista cada cierto tiempo eliminando correos inactivos
- Tu contenido es lo suficientemente bueno como para que la gente abra y lea
Ese último punto es clave: la gente que interactúa con tus correos mejora tu reputación como remitente. Es un ciclo que se alimenta solo si el contenido vale.
Mi sugerencia si estás empezando
No tenés que elegir entre redes y email. Podés usar ambos con roles distintos.
Usá las redes para captar atención. Esa atención llevala a tu lista, donde la conversación es más directa, más personal y más tuya.
La audiencia que construís en redes es prestada. La que construís en email es propia.
El juego largo en marketing digital no lo gana el que más seguidores tiene. Lo gana el que construyó relaciones reales.
Y el email, bien usado, sigue siendo el mejor canal para eso.
Si querés ver cómo funciona en la práctica, podés echarle un ojo a la newsletter de Metanoia o leer sobre por qué el algoritmo tampoco es la solución a todo.
Los escritos en este blog reflejan mis experiencias personales y opiniones. No están basados en la vida de nadie en particular. Si encuentras similitudes con tu propia experiencia, es coincidencia — todos compartimos más de lo que creemos.
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