Hay un tipo de procrastinación que se disfraza de progreso: leer sobre escritura.

Es deliciosa porque no duele. Te da vocabulario, te da validación, te da estructura, te da la sensación de “estoy trabajando en mi oficio”… pero si no tienes cuidado, también te deja igual: sin páginas.

A mí me ha pasado.

Imagen sobre blogs para escritores

Por eso hoy solo me quedo con pocos lugares. Tres. Los que, cuando entro, salgo con algo que puedo aplicar. No con más teorías para coleccionar.

1) Jane Friedman — para aterrizar la realidad editorial

Jane escribe como alguien que ya vio todas las promesas bonitas y decidió quedarse con la verdad. Habla de publicación, industria, plataforma, derechos… sin fantasía y sin humo.
Es el tipo de lectura que te quita ansiedad porque ordena el panorama.

https://janefriedman.com/blog/

2) Helping Writers Become Authors (K.M. Weiland) — para arreglar lo que tu historia no te dice

Cuando un texto “no cuaja”, a veces no es talento: es estructura.
K.M. Weiland explica trama, personaje, tema y conflictos con una claridad que se siente como taller. No te motiva: te guía. Y eso es mejor.

https://www.helpingwritersbecomeauthors.com/

3) The Write Practice — para entrenar, no solo entender

Este blog me gusta por una razón simple: empuja a escribir.
Te da ejercicios, retos, prácticas cortas. Cosas que te sacan de la cabeza y te meten al teclado. Si eres de los que sobrepiensan, esto te baja a tierra.

https://thewritepractice.com/blog/


Cómo no se vuelva distracción

Yo leo estos blogs con una regla que me salva de mí mismo:

Si leo 10 minutos, escribo 20.

Porque si no, mi mente hace lo típico: “ahora sí ya entiendo”… y no produce nada.

Y hay otra regla que me gusta todavía más, por lo simple:

No guardo artículos. Los uso.

Si un texto no me deja una línea escrita o una decisión tomada, fue entretenimiento. No trabajo.


Cómo los uso (en 3 pasos)

  1. Abro un artículo.
  2. Copio una sola idea útil en una línea.
  3. La aplico de inmediato a algo mío (aunque sea feo, aunque sea mínimo).

Nada más.

Porque el oficio no se construye leyendo “los mejores consejos”.
Se construye repitiendo un gesto pequeño: sentarte, escribir, terminar.


Si quieres empezar hoy mismo, haz esto:

  • Lee un artículo.
  • Extrae una sola frase útil.
  • Escribe 200 palabras aplicándola.

Si te sirve, ya ganaste.

¿Cuál es tu trampa: consumir recursos infinitos… o exigir perfección antes de publicar?

Los escritos en este blog reflejan mis experiencias personales y opiniones. No están basados en la vida de nadie en particular. Si encuentras similitudes con tu propia experiencia, es coincidencia — todos compartimos más de lo que creemos.